Administrar medicinas a un gatete puede ser todo un desafío, especialmente cuando se trata de pastillas.
Muchos michis se resisten y pueden volverse agresivos, lo que hace que este proceso sea aún más difícil.
Sin embargo, con algunos trucos y paciencia, puedes hacer que se tome su medicación sin problemas.
Pasos para darle una pastilla a un gato que no se deja
El primer paso es mantener la calma. Si te pones nervioso, tu peludo también lo notará y se sentirá aún más incómodo.
Sigue estos consejos para hacerlo con éxito:
- 1 🍗 Envolver la pastilla en algo sabroso: Una de las formas más sencillas de intentar engañar a tu michi para que se tome una pastilla es esconderla en algo que le guste mucho, como un trozo de atún en lata, o una chuche para gatos, como el Churu Bites. Muchos michis aceptan tomar la pastilla si está cubierta con algo delicioso que atraiga su atención.
- 2 😋 Mezclar la pastilla en comida húmeda: Otra manera de camuflar pastillas es triturándolas y mezclándolas con un poco de comida húmeda para gatos. Asegúrate de se lo coma todo y listo, aunque hay veces que no será tan fácil porque algunos medicamentos tienen un olor muy fuerte y los michis lo saben.
- 3 😉 Camuflársela en su comida habitual: si tienes la suerte de no tener un michi muy exigente, puedes partir en trocitos o triturar la pastilla y dársela junto a su comida natural. Si añades algún suplemento para gatitos que sea sabroso como el aceite de salmón, el caldito de huesos o la levadura de cerveza podrás camuflar más el olor y el sabor que pueda tener la pastilla.
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Cómo darle una pastilla a un gato agresivo
Dar una pastilla a un gato puede ser un desafío, especialmente cuando tu gatete se pone nervioso o incluso agresivo al intentar medicarlo.
Si tu michi te lo pone difícil para darle pastillas, es fundamental seguir algunos pasos para hacer que el proceso sea lo menos estresante posible, tanto para ti como para él.
Aquí te dejamos algunos consejos para manejar esta situación con respeto y cariño hacia tu michi.
Envuelve a tu gato en una toalla de manera suave y respetuosa ♥️
Si tu gatete está demasiado nervioso, envolverlo en una toalla puede ser una excelente opción. Asegúrate de hacerlo de forma suave, sin apretar ni causar incomodidad.
La idea es crear un "burrito" que lo ayude a sentirse más seguro, con el mínimo contacto físico necesario, mientras lo mantienes tranquilo y bajo control.
El truco del burrito evitará que te arañe o muerda, lo cual es un riesgo cuando un michi está alterado. Ten en cuenta que el objetivo es protegeros a ambos, sin causar más ansiedad en el gatete.
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Cuando envuelvas a tu peludo en la toalla, trata de mantener su cabeza libre y accesible para que puedas administrarle la pastilla con cuidado. Es importante hablarle en un tono calmado y relajado durante todo el proceso, para ayudar a tranquilizarlo.
Coloca la pastilla directamente en el fondo de la boca del gato, sin ser demasiado bruto para no hacerle daño y luego mantén la boca del gato cerrada unos segundos para asegurarte de que se la ha tragado.
Si es necesario y no te apañas solo, pide ayuda a otra persona para que uno de los dos sujete la toalla-burrito y el otro le administre la pastilla al peque.
Mantén la calma y actúa con suavidad 🧘♀️
Los gatetes son muy sensibles a la energía que transmitimos, por lo que si te pones nervioso o impaciente, tu gatete lo notará.
En lugar de forzar la situación, respira profundamente y mantén la calma. A veces, nuestros movimientos rápidos o tensos pueden aumentar el estrés, por lo que actuar con suavidad y paciencia es esencial.
La clave es ser rápido pero tranquilo. Introduce la pastilla con precisión, pero sin apresurarte ni causar incomodidad a tu michi. 🐱
No se trata de un forcejeo, sino de una intervención breve y respetuosa que garantice que el michi reciba su medicación sin demasiada resistencia ni miedo.
Proporciona recompensas y cariño después de la medicación 🥰
Una vez que se haya tomado la pastilla, es importante hacer que la experiencia sea lo más positiva posible para él.
Después de administrarle la medicación, ofrécele una golosina o su premio favorito. Esto ayudará a que asocie el proceso con algo positivo y, con el tiempo, será más fácil para él aceptar la medicación. 🐱
Además, puedes dedicarle algunos minutos de cariño después de la medicación para reforzar el vínculo y demostrarle que todo ha ido bien.
Consejos adicionales para facilitar el proceso
- ✅ Hazlo en un ambiente tranquilo: si queremos evitar malos rollos entre nuestro michi y nosotros, no podemos pretender hacerlo todo rápido y en un momento en el que todos estamos agitados. Eso solo empeorará la experiencia.
- ✅ Considera el uso de un medicamento líquido: Si las pastillas siguen siendo un reto, consulta a tu veterinario sobre la posibilidad de cambiar la medicación por una versión líquida, que puede ser más fácil de administrar.
- ✅ Puedes probar a disolverlas en agua: Si tienes alguna jeringa en casa, puedes intentar disolver las pastillas previamente trituradas en un poco de agua y administrarlas directamente en la boca del gato. Pero ten cuidado, no uses demasiada agua para que no se atragante y hazlo despacio para que no se vaya por las vías respiratorias. ⚠️
- ✅ Introduce los cuidados colaborativos en vuestra rutina: Los cuidados colaborativos son aquellos mediante los cuales queremos acostumbrar a nuestros michis a ciertos tipos de manipulación o situaciones medicas simuladas para disminuir el estrés cuando se presenten las situaciones reales. ⬇️
Cómo los cuidados colaborativos pueden facilitar dar pastillas a tu michi
Se trata de un entrenamiento particular en el que buscamos que nuestros gathijos colaboren con nosotros para hacer ciertas tareas básicas de salud e higiene (peinado, corte de uñas, revisión bucal, dar medicación...).
De esta manera, cuando tengamos una situación de urgencia o de verdadera necesidad de dar medicación, por ejemplo, la situación sea menos estresante para todos y no les pille tan de nuevas.
En el caso que nos atañe ahora, puedes intentar simular que vas a darle una pastilla, le preparas en la toalla-burrito, le das premios y enseguida sueltas la toalla para liberarle.
La gracia de practicar estas situaciones cuando no tienes que darle medicación es conseguir que nuestro gathijo se acostumbre a que de vez en cuando se nos va la olla y hacemos esas cosas raras (pero amables) con él. De esta manera, cuando tengamos una necesidad real de darle pastillas, será mucho menos traumático y más fácil.
Si tienes dificultades para darle la pastilla a tu gathijo, no dudes en consultarnos a través de nuestro servicio de asesoramiento gratuíto vía WhatsApp para que podamos darte más estrategias y recomendaciones para asegurar que tu michi reciba su medicación de manera efectiva.
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